|
Querido Baya:
Tú y yo hemos discutido muchos tipos de cosas desde que yo era una niña. Como el padre (padrastro) de mi mamá, siempre te he tenido como modelo. Has viajado a muchos lugares (India, Nepal, China, América, Australia). He pasado semanas en tu inmensa biblioteca. Has enseñado durante treinta años en la famosa Universidad de Cambridge. No me sorprende que tengas tantas ideas sobre muchas cosas.
No siempre he estado de acuerdo contigo, pero sí creo que lo que dices es excitante y me hace pensar en muchas cosas, y seguro te vas a reír, incluso me ayuda a entender cómo funcionan algunas cosas de nuestro mundo.
Como has de saber, apenas empiezo ese período del final de mi adolescencia, en el cual tengo que organizar mis ideas y encontrarle sentido a las cosas. Muy pronto me independizaré; seré una adulta, y eso me da un poco de miedo.
¿Harías algo por mí? Si te escribo estas cartas breves haciéndote preguntas, ¿podrías responderlas? No necesito nada extenso o erudito. Sólo lo que tu piensas ahora, lo que esté en tu mente. Teniendo estas cartas a la mano en los años venideros sería realmente genial. Escucharía tu voz y recordaría nuestros paseos y conversaciones. Y creo que me ayudaría cuando no comprenda ciertas cosas y me sienta sola y confundida.
No te apures en responder, pero sería magnífico si lo hicieras.
Con mucho amor,

P.D. Incidentalmente, si pudieras explicar por qué te llamo 'Baya', sería muy bueno, pues he escuchado diferentes razones.
|